Las grandes empresas de combustibles fósiles enfrentan un escrutinio cada vez mayor por acusaciones de 'gaslighting' ambiental, ya que los críticos argumentan que estas corporaciones están socavando sistemáticamente sus propios compromisos climáticos mientras mantienen una retórica verde pública.

Un cuerpo creciente de evidencia sugiere que varios gigantes multinacionales del petróleo y gas han adoptado lo que los investigadores describen como una estrategia dual: abrazar públicamente objetivos de sostenibilidad mientras persiguen en privado modelos comerciales que contradicen estos compromisos ambientales.