La Agencia Internacional de la Energía ha emitido advertencias contundentes sobre la posible disrupción del mercado energético derivada del aumento de tensiones con Irán, estableciendo paralelismos con las devastadoras crisis petroleras de los años 70 que transformaron la economía global. El director ejecutivo de la agencia destacó las preocupaciones de que un conflicto militar que involucrara a Irán podría desencadenar shocks en el suministro de energía comparables a o superiores a los experimentados durante las dos crisis petroleras de 1973 y 1979.