Un casco dorado de 2.500 años, considerado uno de los mayores tesoros arqueológicos de Rumanía, ha sido recuperado más de un año después de que ladrones armados lo sustrajeran de un museo neerlandés utilizando explosivos.
El Casco de Coțofenești y dos brazaletes dorados, datados alrededor del 450 a.C., fueron presentados este jueves en el Museo Drents de Assen bajo estrictas medidas de seguridad. Dos agentes de policía armados custodiaban los artefactos, exhibidos tras un cristal blindado.
La recuperación se logró gracias a un acuerdo de reducción de pena con tres sospechosos que enfrentarán juicio a finales de este mes. La fiscalía neerlandesa negoció la devolución a través de los abogados de los acusados como parte de los acuerdos previos al juicio, aunque los términos específicos no han sido revelados.
Es un resultado largamente esperado. Estamos felices de presenciar ahora la recuperación de los artefactos rumanos
Daniela Buruiană, fiscal rumana — BBC
El robo ocurrió en las primeras horas del 25 de enero de 2025, cuando los criminales detonaron explosivos para abrirse paso en la entrada del museo. En menos de tres minutos, rompieron las vitrinas y huyeron con el casco y tres brazaletes dorados que formaban parte de una exposición sobre la civilización dacia.
Enmarca la historia como una operación exitosa de recuperación, destacando las tensiones diplomáticas que generó el robo. Subraya la importancia cultural de los artefactos para Rumanía y los desafíos de seguridad que enfrentan los museos.
Se centra en el éxito de la investigación y los mecanismos del acuerdo de reducción de pena, reconociendo el alivio del museo. Presenta la recuperación como una vindicación de los esfuerzos de las fuerzas del orden neerlandesas, pese al fallo inicial de seguridad.
Destaca la cooperación internacional y el uso de operaciones encubiertas para recuperar los artefactos. Resalta el impacto emocional en Rumanía, donde los objetos son considerados tesoros nacionales.
Los artefactos habían sido prestados por el Museo Nacional de Historia de Rumanía como parte de la exposición "Dacia: imperio de oro y plata", que narra la historia de la civilización que existió en el territorio de la actual Rumanía antes de la conquista romana en el año 106 d.C.
El director del museo, Robert van Langh, confirmó que el casco sufrió daños menores durante su ausencia. Una reparación previa con pegamento se desprendió y ahora presenta una pequeña abolladura, aunque destacó que puede ser completamente restaurado. Los dos brazaletes recuperados se encontraban en perfecto estado.
En el casco dorado de Coțofenești, como pueden ver, están representados dos ojos. Están destinados a proteger tanto al portador como al casco mismo del mal de ojo y de la mala suerte
Robert van Langh, director del Museo Drents — The Art Newspaper
El robo desencadenó una crisis diplomática entre Países Bajos y Rumanía. Las autoridades neerlandesas terminaron pagando 5,7 millones de euros en compensación al gobierno rumano, aunque los funcionarios se negaron a comentar qué ocurrirá con ese dinero tras la recuperación.
Tres hombres de Heerhugowaard —de 21, 35 y 37 años— fueron arrestados días después del robo, pero permanecieron en silencio durante las audiencias preliminares. Su juicio está programado para comenzar el 14 de abril. Una cuarta persona vinculada al caso comparecerá ante un magistrado en mayo.
La investigación involucró a autoridades neerlandesas, rumanas y de Eurojust, con agentes encubiertos desplegados y una recompensa de 100.000 euros ofrecida por información. El detective de arte Arthur Brand, quien ayudó a facilitar la recuperación, explicó que se aplicó presión a través de contactos criminales para persuadir a los ladrones de devolver los artefactos a cambio de sentencias reducidas.
Falta recuperar un brazalete dorado, y la fiscalía indicó que la búsqueda del último objeto continúa. Los artefactos recuperados serán devueltos a Rumanía, aunque aún no se ha determinado el momento ni el lugar donde se realizará cualquier trabajo de restauración.