Cuba experimentó su segundo colapso de la red eléctrica nacional en una semana, dejando sin electricidad a los 11 millones de residentes de la isla e highlighting la crisis energética cada vez más profunda de la nación caribeña. El último apagón ocurrió en las primeras horas de la mañana del martes, obligando a las autoridades a implementar protocolos de emergencia en toda la infraestructura crítica, incluyendo hospitales e instalaciones de tratamiento de agua.

Los cortes de energía provienen de la infraestructura eléctrica envejecida de Cuba y de la escasez crónica de combustible que ha afligido a la isla durante décadas. La red nacional, que depende en gran medida de plantas de energía térmica construidas en la era soviética, ha tenido dificultades para satisfacer la demanda a medida que el equipo se deteriora y el mantenimiento se vuelve cada vez más difícil debido a los recursos limitados.

Las autoridades cubanas han atribuido la crisis energética al embargo económico estadounidense de larga data, que restringe el acceso de la isla a importaciones de combustible y piezas de repuesto para equipos de generación de energía. El embargo, vigente desde 1960, se ha endurecido en los últimos años con sanciones adicionales dirigidas al sector energético de Cuba y a socios comerciales clave.

Los apagones repetidos han trastornado la vida diaria en toda la isla, obligando a los negocios a cerrar, interrumpiendo servicios médicos y dejando a los residentes sin refrigeración o aire acondicionado durante el calor tropical. Las escuelas y oficinas gubernamentales han operado en horarios reducidos, mientras que muchos cubanos han recurrido a generadores donde están disponibles.

Los expertos en energía señalan la necesidad de una inversión significativa en la modernización de la red eléctrica de Cuba, incluyendo la integración de fuentes de energía renovable y mejoras de infraestructura. Sin embargo, las restricciones económicas actuales y las sanciones internacionales han hecho que tales inversiones sean difíciles de obtener.

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Opiniones divididas1 Analítico1 Crítico2 Favorable
🇬🇧Reino Unido
BBC
Analítico

La BBC encuadra los apagones como evidencia de las dificultades de Cuba bajo las restricciones de combustible impuestas por Estados Unidos, enfatizando la conexión entre la crisis energética y las sanciones externas mientras mantiene reportajes objetivos sobre los aspectos técnicos de los fallos de la red.

🇺🇸Estados Unidos
Medios Generales de EE.UU.
Crítico

La cobertura estadounidense generalmente se enfoca en los fracasos de gobernanza interna de Cuba y la mala gestión de infraestructura, viendo la crisis energética como síntoma de la incapacidad del gobierno comunista para proporcionar servicios básicos a su población.

🌍Rusia
Medios Estatales
Favorable

Los medios rusos enfatizan el papel de las sanciones estadounidenses en la creación de la crisis energética de Cuba, presentando los apagones como consecuencias directas de la guerra económica estadounidense contra una nación soberana e highlighting la resiliencia de Cuba.

Los apagones llegan en un momento particularmente difícil para Cuba, que también está lidiando con escasez de alimentos, inflación y una industria turística tambaleante que aún se recupera del impacto de la pandemia. El gobierno ha anunciado planes para priorizar la restauración del suministro eléctrico a servicios esenciales, aunque no se ha proporcionado ningún plazo para la recuperación total de la red.

Los analistas de energía regional sugieren que la crisis de energía de Cuba refleja desafíos más amplios que enfrentan las naciones insulares con infraestructura envejecida y diversificación energética limitada. La situación ha atraído la atención sobre la vulnerabilidad de los sistemas de energía centralizados y la importancia de la resiliencia de la red frente a tanto fallas técnicas como presiones externas.