Las fuerzas estadounidenses lograron rescatar con éxito al segundo miembro de la tripulación de un caza F-15 derribado en territorio iraní a primeras horas del domingo, concluyendo una peligrosa operación de búsqueda y rescate en combate en lo profundo de territorio hostil. El rescate se produjo mientras el presidente Donald Trump emitía un nuevo ultimátum de 48 horas a Irán, amenazando con desatar el 'infierno' si Teherán no abre el crucial paso marítimo del estrecho de Ormuz, por donde transita el transporte de petróleo.
Lo tenemos. Sufrió heridas, pero estará bien.
Donald Trump, presidente de EE.UU. — Truth Social
El F-15E Strike Eagle fue derribado por defensas aéreas iraníes el 3 de abril, marcando la primera aeronave estadounidense perdida sobre Irán durante el conflicto de cinco semanas. Mientras el primer miembro de la tripulación fue recuperado en cuestión de horas, el oficial de sistemas de armas permaneció desaparecido durante dos días, lo que obligó a una operación de búsqueda intensiva que involucró a fuerzas de Operaciones Especiales de EE.UU. y a múltiples ramas militares.
Las fuerzas iraníes, incluidos los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, buscaron activamente al aviador derribado mientras los equipos de rescate estadounidenses enfrentaban fuego hostil durante la operación. Videos que circulan en redes sociales mostraron a la policía iraní disparando contra helicópteros estadounidenses mientras se desarrollaban los esfuerzos de rescate en el suroeste de Irán. Se reportó que dos helicópteros de rescate fueron alcanzados por fuego enemigo, con tripulantes heridos pero que lograron retirarse a salvo.
El rescate exitoso representó un raro momento positivo para EE.UU. en un conflicto que ha dejado miles de muertos y desencadenado una crisis energética global. El bloqueo efectivo de Irán al estrecho de Ormuz, por donde normalmente pasa alrededor del 20 por ciento del suministro global de petróleo y gas natural, ha disparado los precios del combustible en todo el mundo y llevado a los ministros de Finanzas europeos a exigir impuestos a las ganancias extraordinarias de las empresas energéticas.