Israel y Líbano acordaron celebrar negociaciones directas tras su primer encuentro diplomático de alto nivel en más de tres décadas, anunció Estados Unidos el martes tras las conversaciones en Washington mediadas por el secretario de Estado Marco Rubio.
La reunión de dos horas entre el embajador de Israel en EE.UU., Yechiel Leiter, y la embajadora del Líbano, Nada Hamadeh Moawad, marcó un avance diplomático entre países que técnicamente han estado en guerra desde 1948 y no mantienen relaciones diplomáticas formales.
Esta es una oportunidad histórica. La esperanza hoy es que podamos esbozar un marco sobre el cual se pueda desarrollar una paz actual y duradera.
Marco Rubio, secretario de Estado de EE.UU. — ABC News Australia
El anuncio se produce en medio del conflicto en curso entre Israel y el grupo militante Hezbolá, respaldado por Irán, que comenzó cuando Hezbolá atacó a Israel el 2 de marzo en apoyo a Irán durante la guerra más amplia entre EE.UU. e Irán. Los bombardeos israelíes han dejado más de 2.000 muertos en Líbano y desplazado a más de un millón de personas, mientras que las fuerzas terrestres israelíes han invadido el sur del Líbano.
Hezbolá se opuso a las conversaciones e lanzó cohetes contra más de una docena de pueblos del norte de Israel al inicio de la reunión en Washington. El líder del grupo militante, Naim Qassem, había exigido que se cancelaran las negociaciones y prometió continuar con la lucha.
France 24 enmarca las conversaciones como un avance diplomático, manteniendo un equilibrio en la cobertura de las posiciones de ambos bandos. Los medios franceses destacan el apoyo diplomático multilateral de los aliados europeos, reflejando el papel tradicional de Francia como mediador en conflictos de Oriente Medio y sus lazos históricos con Líbano.
NDTV presenta las conversaciones desde una perspectiva procedimental diplomática, centrándose en la mecánica del acuerdo y las declaraciones oficiales. La cobertura india refleja el enfoque equilibrado de Nueva Delhi ante los conflictos de Oriente Medio, evitando tomar partido mientras enfatiza la importancia de las soluciones diplomáticas sobre la acción militar.
Daily Sabah enfatiza la crisis humanitaria en Líbano y la necesidad de la retirada israelí, reflejando la postura regional de Turquía como crítica de las acciones militares israelíes, al tiempo que apoya soluciones diplomáticas. El medio enmarca las conversaciones dentro de la defensa turca por la soberanía palestina y libanesa.
ABC Australia se centra en los aspectos procedimentales y el papel de mediación de EE.UU., reflejando la alianza de Australia con Washington, aunque manteniendo neutralidad diplomática. La cobertura destaca el carácter histórico de las conversaciones y las preocupaciones por la estabilidad regional, alineadas con las prioridades de política exterior australiana.
Dawn resalta la oposición de Hezbolá y la violencia en curso, reflejando la simpatía de Pakistán por los movimientos de resistencia, al tiempo que apoya soluciones diplomáticas. La cobertura enfatiza el contexto del conflicto regional más amplio, en línea con la posición de Pakistán como mediador en disputas internacionales.
Spiegel enmarca las conversaciones como un hito diplomático significativo, aunque señala los desafíos prácticos por delante, especialmente en relación con el papel de Hezbolá. La cobertura alemana refleja el compromiso de Berlín con la diplomacia multilateral y su preocupación por la estabilidad regional, que afecta los intereses europeos y los flujos de refugiados.
RTP enfatiza los aspectos humanitarios y la necesidad de medidas concretas para abordar la crisis en Líbano, reflejando el enfoque de Portugal en los derechos humanos y el derecho internacional. La cobertura enmarca las conversaciones dentro de las posiciones más amplias de la Unión Europea sobre los conflictos de Oriente Medio y las soluciones diplomáticas.
Al Jazeera enmarca las negociaciones desde la dinámica de resistencia regional, destacando el rechazo de Hezbolá como una amenaza fundamental para los esfuerzos diplomáticos de EE.UU., más que como un simple obstáculo. Esta perspectiva refleja la compleja posición del medio, que busca estabilidad regional pero mantiene escepticismo hacia las iniciativas israelíes y estadounidenses que no abordan las preocupaciones árabes más amplias sobre la influencia de Irán.
Hoy descubrimos que estamos del mismo lado. Estamos unidos en liberar al Líbano de Hezbolá.
Yechiel Leiter, embajador de Israel en EE.UU. — Dawn
La posición libanesa fue significativamente distinta. La embajadora Moawad pidió un alto el fuego inmediato, el regreso de los desplazados y medidas concretas para abordar la crisis humanitaria en el Líbano. Subrayó la exigencia de Líbano de una soberanía plena sobre todo su territorio, donde las fuerzas israelíes ocupan actualmente partes del sur.
El momento refleja la presión de EE.UU. para detener el conflicto entre Israel y Hezbolá antes de que sabotee la frágil tregua de dos semanas entre Washington y Teherán. El presidente Trump indicó el martes que las conversaciones de paz entre EE.UU. e Irán podrían reanudarse "en los próximos dos días" en Pakistán, tras el fracaso de negociaciones previas para lograr un avance.
Todas las partes acordaron iniciar negociaciones directas en un momento y lugar mutuamente acordados.
Tommy Pigott, portavoz del Departamento de Estado — NDTV
El Departamento de Estado enfatizó que cualquier acuerdo de alto el fuego debe alcanzarse entre los gobiernos de Israel y Líbano con mediación de EE.UU., y no a través de canales de negociación separados, una referencia aparente a las conversaciones en curso entre EE.UU. e Irán.
Los ministros de Exteriores de 17 países, incluidos Reino Unido y Francia, instaron a ambas naciones a aprovechar la oportunidad diplomática. Sin embargo, persisten obstáculos significativos, ya que Israel exige el desarme completo de Hezbolá, mientras que el gobierno libanés carece de poder para controlar al poderoso grupo militante chií, que ha rechazado los llamados al desarme.