Un jurado federal en Manhattan dictaminó el miércoles que Live Nation Entertainment y su subsidiaria Ticketmaster operaron un monopolio ilegal en los principales recintos de conciertos, infligiendo una derrota significativa a la mayor empresa de entretenimiento en vivo del mundo en un caso antimonopolio muy observado.
El veredicto llegó tras cuatro días de deliberación en un juicio presentado por decenas de estados de EE.UU. y el Distrito de Columbia. El jurado determinó que Live Nation usó su dominio de mercado para suprimir la competencia al bloquear a los recintos para que no utilizaran múltiples vendedores de entradas y al tomar represalias contra aquellos que intentaron hacerlo.
Es hora de que rindan cuentas
Jeffrey Kessler, abogado de los estados
Kessler caracterizó a Live Nation como un "matón monopolista" que aumentó los precios para los consumidores. El jurado determinó que Ticketmaster cobró de más a los compradores por $1.72 por entrada, aunque el juez aún no ha decidido el monto total de los daños.
Live Nation controla el 86% del mercado de conciertos y el 73% del mercado general de eventos en vivo cuando se incluyen los deportes. La empresa genera más de $22 mil millones en ingresos anuales y posee, opera o controla la reserva de cientos de recintos en múltiples países.
Enmarca el veredicto como una rendición de cuentas largamente esperada para un 'matón monopolista' que ha explotado a los consumidores durante décadas. Destaca las estadísticas de dominio de mercado de la empresa y las comunicaciones internas que muestran desprecio por los clientes, posicionando esto como una victoria para la protección del consumidor frente al abuso corporativo.