El líder de Hezbolá, Naim Qassem, ha instado al gobierno de Líbano a abandonar las negociaciones diplomáticas previstas con Israel en Washington, tachando las conversaciones de un ejercicio inútil diseñado para presionar a su organización con el fin de desarmarla.
Los embajadores de Líbano e Israel en Estados Unidos tienen previsto reunirse este martes en Washington para analizar posibles negociaciones directas entre ambos países. Las conversaciones se producen en un momento en que las fuerzas israelíes han intensificado su campaña militar contra Líbano desde principios de marzo.
Israel deja claro que el objetivo de estas negociaciones es desarmar a Hezbolá, como [el primer ministro israelí Benjamin] Netanyahu ha repetido en varias ocasiones. Entonces, ¿cómo se puede asistir a negociaciones cuyo objetivo ya está claro?
Naim Qassem, líder de Hezbolá — Al Jazeera English
En un discurso televisado el lunes, Qassem hizo un llamamiento al gobierno libanés para que adopte, según sus palabras, una "postura histórica y heroica" al negarse a participar en la reunión de Washington. Caracterizó la iniciativa diplomática como una "concesión gratuita" a Israel y a Estados Unidos.
El rechazo se produce en medio de una escalada de violencia que comenzó cuando Hezbolá lanzó una salva de cohetes a principios de marzo, acción que el grupo justificó como represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Khamenei. Un alto el fuego que, en teoría, estaba vigente desde noviembre de 2024, ha colapsado efectivamente.
Al Jazeera enmarca la historia desde la perspectiva de Hezbolá, destacando la agresión israelí y presentando el rechazo del grupo como una resistencia legítima a las demandas de desarme. La cobertura del medio catarí refleja la simpatía regional por los movimientos de resistencia y el escepticismo hacia las iniciativas diplomáticas israelíes.