Líderes europeos se reunieron en Bruselas el 21 de marzo para una cumbre de emergencia abordando presiones económicas crecientes y tensiones geopolíticas que han definido los desafíos del continente en los primeros meses de 2026. La reunión convocada precipitadamente se produce cuando los estados miembros lidian con enfoques divergentes hacia la seguridad energética, compromisos de gasto en defensa y relaciones comerciales con socios globales.