El Papa León XIV entregó un mensaje contundente sobre la desigualdad económica durante su histórica visita a Mónaco el sábado, convirtiéndose en el primer pontífice en visitar el adinerado principado mediterráneo en casi cinco siglos. El papa estadounidense utilizó su discurso desde el balcón del palacio real para desafiar a los residentes acomodados del microestado a abordar las disparidades globales.

Hablando en francés ante el Príncipe Alberto II y las autoridades de Mónaco, León XIV llegó después de un viaje en helicóptero de 90 minutos desde Roma al paraíso fiscal conocido por su concentración de millonarios y estilo de vida de lujo. La visita marcó solo su segundo viaje internacional desde que sucedió al Papa Francisco en mayo de 2025.

Configuraciones injustas del poder, estructuras de pecado que cavan abismos entre pobres y ricos, entre privilegiados y rechazados, entre amigos y enemigos

Papa León XIV — Deutsche Welle

La visita papal tuvo un peso simbólico más allá de su rareza. Mónaco, el segundo país más pequeño del mundo después de la Ciudad del Vaticano, mantiene el catolicismo como su religión estatal oficial y cuenta con la mayor concentración de millonarios per cápita a nivel mundial. Los 2,02 kilómetros cuadrados del principado albergan numerosos yates de lujo, casinos de alta gama, y sirve como paraíso fiscal para la élite mundial adinerada.

El regalo de León XIV al Príncipe Alberto reforzó su mensaje sobre la redistribución de la riqueza. El papa presentó una obra de mosaico del Vaticano que representa a San Francisco de Asís, el santo del siglo XIII que famosamente renunció a la riqueza de su familia de comerciantes para servir a los pobres. El gesto simbólico subrayó el llamado del pontífice a los privilegiados a seguir principios similares de donación caritativa.

◈ Cómo el mundo ve esta noticia3 perspectivas
Mayoritariamente Analítico2 Analítico1 Favorable
🇫🇷France
France 24
Analítico

France 24 presenta la visita papal como un evento diplomático histórico mientras destaca la crítica del papa a la desigualdad de riqueza. El medio enfatiza la rareza de la visita y la naturaleza simbólica del mensaje del papa a los residentes adinerados de Mónaco.