Reino Unido ha suspendido su plan de transferir la soberanía de las islas Chagos a Mauricio tras la retirada del apoyo de EE.UU. al acuerdo bajo el mandato del presidente Donald Trump. La legislación prevista para respaldar el convenio no se incluirá en la próxima agenda parlamentaria del gobierno, lo que efectivamente congela un arreglo diplomático gestado durante meses.
La suspensión se produce tras las duras críticas de Trump al plan de traspaso, que en febrero calificó de "gran error". El acuerdo habría devuelto el remoto archipiélago del océano Índico a Mauricio, al tiempo que habría mantenido el control británico sobre la estratégica base militar de Diego García mediante un arrendamiento de 99 años.
Seguimos creyendo que el acuerdo es la mejor manera de proteger el futuro a largo plazo de la base, pero siempre hemos dicho que solo procederíamos con el trato si contaba con el apoyo de EE.UU. Seguimos en contacto con EE.UU. y Mauricio
Portavoz del gobierno británico
La disputa por las Chagos se remonta a finales de los años 60, cuando Reino Unido desplazó por la fuerza a hasta 2.000 chagoseños indígenas de sus hogares para establecer la base de Diego García. La población desplazada fue reubicada en Mauricio, Seychelles y Reino Unido, lo que generó una batalla legal y diplomática de décadas por su derecho a regresar.
La oficina del primer ministro Keir Starmer indicó que intentaría persuadir a Washington para que diera su aprobación formal al acuerdo. Sin embargo, la pausa refleja tensiones más amplias en la relación entre EE.UU. y Reino Unido desde el regreso de Trump al poder.
Enmarca la suspensión como parte de tensiones más amplias entre EE.UU. y Reino Unido, destacando las críticas de Trump al liderazgo de Starmer y su renuencia a apoyar operaciones militares estadounidenses. El medio contextualiza la disputa por las Chagos dentro de una narrativa de deterioro de la 'relación especial', sugiriendo fricciones diplomáticas sistémicas en lugar de un desacuerdo aislado.