Los viajeros en los Estados Unidos enfrentan tiempos de espera significativamente extendidos en los puestos de control de seguridad aeroportuaria, ya que una confluencia de factores crea condiciones de tormenta perfecta para disrupciones en los viajes aéreos. La combinación de aumento de viajes de vacaciones de primavera, efectos continuos del cierre del gobierno y protocolos de seguridad elevados está poniendo a prueba la resiliencia de la infraestructura de aviación del país.