El presidente Donald Trump firmó el sábado una orden ejecutiva que instruye a las agencias federales a acelerar la aprobación de drogas psicodélicas para el tratamiento de la salud mental, marcando la primera vez que la FDA ofrece revisar con prioridad este tipo de sustancias.
La orden asigna $50 millones en fondos federales a estados que desarrollen programas de tratamiento con psicodélicos e instruye a la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) a agilizar la revisión de fármacos como la psilocibina y la ibogaína. La ceremonia contó con una inusual reunión de aliados de Trump, entre ellos el podcaster Joe Rogan, el secretario de Salud Robert F. Kennedy Jr. y el ex SEAL de la Marina Marcus Luttrell.
La orden de hoy garantizará que las personas que sufren síntomas debilitantes puedan, por fin, tener la oportunidad de recuperar sus vidas y llevar una vida más feliz
Donald Trump, Presidente — Al Jazeera English
Rogan, cuyo podcast llega a millones de oyentes, ha promovido la ibogaína como tratamiento para el trastorno de estrés postraumático en veteranos militares. La sustancia, derivada de una planta de África Occidental, sigue estando prohibida a nivel federal en la categoría más restrictiva de drogas ilegales.
Suena genial. ¿Quieres que la FDA lo apruebe? Hagámoslo
Donald Trump, en mensaje de texto a Joe Rogan — Al Jazeera English
La FDA emitirá esta semana vales de prioridad nacional para tres psicodélicos, lo que permitirá que ciertos fármacos sean aprobados en semanas en lugar de años si se alinean con prioridades nacionales. El comisionado Marty Makary afirmó que este proceso acelerado representa un cambio significativo en la política federal de drogas.
Trump enmarcó la iniciativa como una respuesta a la crisis nacional de salud mental que afecta a más de 14 millones de adultos estadounidenses con enfermedades mentales graves. El Departamento de Asuntos de Veteranos participa actualmente en al menos cinco ensayos con psicodélicos en Nueva York, California y Oregón, probando tratamientos para el TEPT en personal militar activo y veteranos.
¿Puedo tomar un poco, por favor? Yo tomaré un poco
Donald Trump, en broma durante la ceremonia — Al Jazeera English
El interés científico por los psicodélicos ha resurgido tras décadas de prohibición. La investigación gubernamental terminó en los años 60 cuando el uso recreativo se generalizó, pero estudios recientes sugieren su potencial terapéutico. Un estudio de 2025 en el Journal of the American Medical Association encontró que una sola dosis de LSD podría aliviar la ansiedad y la depresión durante meses.
Kennedy ha prometido anteriormente facilitar el acceso médico a los psicodélicos, posicionando estas sustancias como alternativas a los medicamentos psiquiátricos tradicionales. Según datos federales de salud, al menos 21 millones de adultos estadounidenses experimentan episodios depresivos mayores cada año.
El apoyo bipartidista a la investigación con psicodélicos contrasta con otras políticas sanitarias polarizantes. Sin embargo, persisten preguntas sobre los plazos de implementación y qué condiciones específicas calificarán para los protocolos de tratamiento acelerado.
Al Jazeera enmarca la historia como un desarrollo político directo, destacando el apoyo bipartidista a la investigación con psicodélicos y ofreciendo una cobertura equilibrada tanto de los beneficios potenciales como de las restricciones legales actuales. Su perspectiva internacional trata este cambio como un giro significativo en la política de drogas de EE.UU. sin tomar partido sobre las afirmaciones terapéuticas.
NPR enfatiza las dimensiones científicas y de salud pública, destacando las estadísticas de la crisis de salud mental y el contexto histórico de la investigación con psicodélicos. Su enfoque nacional se centra en los mecanismos políticos y los procesos de la FDA, presentando la iniciativa como una respuesta a necesidades documentadas de salud mental más que como un movimiento político.
The Japan Times ofrece una cobertura mínima centrada en los aspectos básicos del mecanismo político y el papel de Kennedy en la promoción de tratamientos alternativos. Su perspectiva internacional trata esto como un cambio de política estadounidense notable pero distante, enfatizando el ángulo de los veteranos militares sin un análisis más profundo de las implicaciones generales.