Un nuevo análisis revela que los ataques con misiles iraníes contra bases militares que albergan fuerzas estadounidenses resultaron en aproximadamente $800 millones en daños a la infraestructura, destacando los costos crecientes de los enfrentamientos militares regionales en Oriente Medio.
La evaluación exhaustiva de daños, realizada por analistas independientes, examinó las consecuencias de los ataques de represalia iraníes que se dirigieron a instalaciones utilizadas por personal estadounidense en toda la región. Los ataques representan una de las respuestas militares directas más significativas entre las dos naciones en años recientes.