A diez años de que los Papeles de Panamá expusieran las redes financieras offshore de líderes mundiales y élites adineradas, los procesos legales derivados de esta filtración masiva siguen desarrollándose en tribunales de todo el mundo.
El 3 de abril de 2016, el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación y el periódico alemán Süddeutsche Zeitung publicaron 11.5 millones de documentos de la firma panameña Mossack Fonseca. La filtración reveló cómo políticos, empresarios y celebridades utilizaban empresas pantalla en paraísos fiscales para mover y almacenar riqueza lejos de las autoridades tributarias.
Más de 350 periodistas de más de 80 países pasaron un año analizando 2.6 terabytes de datos en lo que se convirtió en uno de los proyectos de periodismo colaborativo más grandes de la historia. Los documentos, que abarcan desde los años 70 hasta 2016, identificaron alrededor de 214,000 entidades offshore vinculadas a individuos y empresas en más de 200 países.
Estuvimos trabajando de manera continua, durante unos seis u ocho meses, simplemente leyendo datos. Mi equipo de tres personas y yo teníamos un pequeño cubículo para nosotros en la oficina, aislados del resto. Día y noche, revisábamos datos, descargando documentos en nuestras laptops y computadoras, todas muy seguras y con acceso restringido. Fue un trabajo agotador.
P Vaidyanathan Iyer, Editor Gerente — The Indian Express
Las consecuencias políticas inmediatas fueron rápidas y de gran alcance. El primer ministro de Islandia, Sigmundur Davíð Gunnlaugsson, renunció tras protestas masivas cuando se reveló que él y su esposa poseían empresas pantalla en las Islas Vírgenes Británicas. La Corte Suprema de Pakistán destituyó al primer ministro Nawaz Sharif en 2017, lo que llevó a su condena por cargos de corrupción, una sentencia de diez años de prisión y una multa de 10.6 millones de dólares.