El jefe militar de Myanmar, Min Aung Hlaing, aseguró la presidencia mediante una votación parlamentaria el viernes, consolidando su control sobre la nación del sudeste asiático cinco años después de tomar el poder en un golpe de Estado.
El general de 69 años obtuvo 429 de los 584 votos emitidos por legisladores en el parlamento pro-militar de Myanmar, según el presidente del parlamento, Aung Lin Dwe. Su victoria fue transmitida en vivo y ampliamente anticipada, dado el dominio militar en la legislatura.
La transición de comandante militar a presidente civil sigue a unas elecciones en diciembre y enero que observadores internacionales descartaron como fraudulentas. El partido Union Solidarity and Development, respaldado por el ejército, obtuvo más del 80 por ciento de los escaños en disputa, mientras que los designados militares ocupan un cuarto adicional del parlamento según la constitución de Myanmar.
Min Aung Hlaing orquestó el golpe de febrero de 2021 que derrocó al gobierno electo de la ganadora del Premio Nobel de la Paz, Aung San Suu Kyi, colocándola bajo arresto y desencadenando protestas nacionales que evolucionaron hacia una resistencia armada. El golpe de Estado sumió a Myanmar en una guerra civil que ha dejado cerca de 93,000 muertos y desplazado a millones más.
Para asumir la presidencia, Min Aung Hlaing renunció a su mando militar el lunes, nombrando al leal Ye Win Oo, exjefe de inteligencia, como su sucesor. La constitución de Myanmar prohíbe que el presidente ocupe simultáneamente el cargo militar más alto.
Enmarca la elección como la formalización del control de Min Aung Hlaing en una nación devastada por la guerra. Destaca el carácter fraudulento de las elecciones recientes y la resistencia en curso contra la guerra civil.