Al menos 13 civiles murieron cuando explosiones destrozaron un depósito militar de municiones en la capital de Burundi, Bujumbura, el martes por la noche, según informaron oficiales del ejército, marcando uno de los accidentes más mortíferos en la historia reciente de la nación de África Oriental.
Las explosiones comenzaron alrededor de las 18:20 hora local en la instalación del suburbio de Musaga, a menos de 4 kilómetros del centro de la ciudad. Un fallo eléctrico desencadenó el incendio inicial en la instalación subterránea de almacenamiento, que alberga armas pesadas y municiones para todo el ejército burundés, declaró el portavoz militar, el general Gaspard Baratuza.
Las explosiones continuaron durante horas, lanzando metralla y escombros a más de 5 kilómetros por toda la ciudad de más de un millón de habitantes. La fuerza de las explosiones destruyó varias casas en barrios cercanos y dañó la prisión central de Mpimba, donde, según informes, resultaron heridos algunos reclusos.
Los vidrios nos cayeron encima y hasta me herí el pie
Residente de Bujumbura — BBC
El incidente provocó pánico inmediato entre los residentes, traumatizados por décadas de guerra civil y masacres étnicas. Muchos huyeron de sus hogares, las tiendas cerraron y ocurrieron accidentes de tráfico cuando los conductores abandonaron sus vehículos por miedo a un intento de golpe de Estado o a un nuevo conflicto.
BBC ofrece testimonios detallados de testigos y reportes de víctimas en varios barrios. La cobertura enfatiza el impacto en civiles y los llamados de los residentes por garantías oficiales sobre su seguridad.