Irán rechazó este lunes una propuesta de alto el fuego de 45 días mientras se acerca la fecha límite del martes por la noche del presidente Donald Trump para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz. En su lugar, la República Islámica presentó su propio plan de 10 puntos, que exige un fin permanente del conflicto de cinco semanas con Estados Unidos e Israel.
La propuesta original de alto el fuego, redactada por Egipto, Pakistán y Turquía, fue transmitida el domingo por la noche tanto al ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araghchi, como al enviado especial estadounidense Steve Witkoff. El marco buscaba crear un respiro para negociaciones más amplias hacia un acuerdo de paz duradero.
El portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores iraní, Esmail Baghaei, tachó el alto el fuego temporal de "ilógico" e inaceptable, argumentando que Irán no puede negociar bajo amenaza. La contrapropuesta de Teherán incluye exigencias como el fin de los conflictos regionales, un protocolo para el paso seguro por el estrecho de Ormuz, el levantamiento de sanciones y asistencia para la reconstrucción.
No nos conformaremos con un simple alto el fuego. Solo aceptamos el fin de la guerra con garantías de que no volveremos a ser atacados.
Mojtaba Ferdousi Pour, jefe de la misión diplomática iraní en El Cairo — Associated Press
El rechazo se produjo mientras Israel intensificaba sus ataques contra infraestructuras iraníes, incluyendo el campo de gas natural de South Pars —compartido con Catar y considerado la mayor instalación de este tipo en el mundo—. Las fuerzas israelíes también bombardearon una segunda planta petroquímica y tres aeropuertos, elevando el número de muertos en Irán a 34 desde el domingo por la noche, entre ellos siete niños.
Euronews enmarca la historia como un enfrentamiento diplomático con ambas partes atrincheradas, destacando los esfuerzos de mediación de potencias regionales y los plazos cambiantes de Trump. La perspectiva europea resalta la inestabilidad del liderazgo estadounidense, al tiempo que mantiene una cobertura equilibrada de las posturas iraníes, reflejando las preocupaciones de la UE sobre la escalada regional y su impacto en el suministro global de energía.
CNA enfatiza las implicaciones económicas para los mercados energéticos globales y las rutas comerciales, reflejando la posición de Singapur como un importante centro de transporte marítimo que depende de corredores marítimos estables. El medio enmarca el conflicto desde la perspectiva de la estabilidad regional y el comercio internacional, destacando la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para las economías asiáticas.
El País adopta un enfoque más crítico hacia la escalada, destacando las víctimas civiles y los ataques a infraestructuras, cuestionando al mismo tiempo la efectividad de la estrategia del ultimátum de Trump. La perspectiva española refleja el escepticismo europeo hacia las amenazas militares de EE.UU. y la preocupación por el impacto humanitario del conflicto en la población civil iraní.
NZZ ofrece una cobertura mínima en su breve informe, centrándose en la presentación de hechos sobre el rechazo de Irán y las acciones militares en curso. La perspectiva suiza mantiene una neutralidad tradicional, señalando el fracaso diplomático y reflejando el papel de Suiza como mediador en conflictos internacionales y su preferencia por soluciones negociadas.
Indian Express enmarca la crisis desde la perspectiva de la estabilidad regional y las implicaciones económicas, destacando las detalladas contrapropuestas de Irán como evidencia de un compromiso diplomático serio en lugar de una mera obstrucción. La perspectiva del medio refleja el delicado equilibrio de India entre su asociación estratégica con EE.UU. y su dependencia energética de la estabilidad en Oriente Medio, especialmente dada su dependencia de las rutas de transporte marítimo del Golfo Pérsico.
Los medios saudíes enfatizan el proceso diplomático en curso y las negociaciones del marco, minimizando la retórica confrontativa mientras destacan la naturaleza sustantiva de las discusiones sobre el alto el fuego. Este enfoque refleja la compleja posición de Arabia Saudita como aliado de EE.UU. que, sin embargo, busca la estabilidad regional y considera que un conflicto prolongado entre EE.UU. e Irán podría desestabilizar la seguridad del Golfo y los mercados petroleros.
Los medios turcos centran su atención en los mecanismos diplomáticos y los esfuerzos de mediación, presentando la crisis como una oportunidad para que las potencias regionales facilitar el diálogo en lugar de la escalada. Esta perspectiva se alinea con las aspiraciones de Turquía como mediador diplomático regional y su interés en evitar nuevos conflictos en Oriente Medio que puedan afectar su propia seguridad e intereses económicos.
Trump ha modificado repetidamente sus fechas límite, pero este lunes indicó que no extendería más el ultimátum del martes. El presidente había amenazado previamente con atacar centrales eléctricas e infraestructuras iraníes si el estrecho seguía cerrado, declarando que Irán viviría "en el infierno" sin un acuerdo.
Abrid el maldito estrecho, malditos locos, o viviréis en el infierno. Ya lo veréis.
Donald Trump, presidente de EE.UU. — publicación en redes sociales
Los funcionarios iraníes han desestimado las amenazas de Trump como el discurso de un líder inestable. El ministro de Cultura, Seyed Reza Salehi Amiri, caracterizó al presidente estadounidense como "una figura inestable y delirante" cuyas declaraciones los iraníes no toman en serio debido a sus frecuentes cambios.
El estrecho de Ormuz sigue siendo un punto crítico de tensión, con Irán manteniendo que permanece abierto al tráfico global, pero cerrado a "sus enemigos". Esta vía fluvial transporta aproximadamente una quinta parte del suministro mundial de petróleo, por lo que su cierre representa una amenaza significativa para los mercados energéticos globales.
Washington aún no ha respondido formalmente ni a la propuesta original de alto el fuego ni a la contraoferta de Irán. Trump describió el marco de 45 días como un "paso muy significativo", pero no indicó si Estados Unidos aceptaría los términos alternativos de Irán o procedería con la acción militar amenazada tras la fecha límite del martes.