Kanye West pospuso indefinidamente su concierto del 11 de junio en Marsella tras la decisión del ministro del Interior francés, Laurent Nunez, de bloquear la presentación. La medida llega una semana después de que el gobierno británico prohibiera al rapero entrar a Reino Unido, lo que obligó a cancelar su participación como cabeza de cartel en el Wireless Festival de Londres.
Medios franceses informaron que Nunez estaba explorando «todas las posibilidades» para prohibir que West actuara en el país. Una fuente anónima cercana al ministro le dijo a AFP que Nunez estaba «muy decidido» a vetar el evento.
Tras mucha reflexión y consideración, es mi decisión posponer mi show en Marsella, Francia, hasta nuevo aviso
Kanye West — X
La postergación representa otro revés para el intento de West de regresar a los escenarios principales tras años de declaraciones antisemitas que han generado una condena generalizada. En 2022, publicó en redes sociales que declararía una «guerra total contra los judíos» y luego apareció en el podcast del teórico de la conspiración Alex Jones, donde afirmó que veía «cosas buenas en Hitler».
West ha enfrentado una creciente resistencia en Europa para su gira de verano planeada. En marzo, el alcalde de Marsella, Benoît Payan, declaró que West no era bienvenido en su ciudad, escribiendo en X que se negaba a permitir que Marsella se convirtiera en «una plataforma de odio y un nazismo descarado».
La BBC enmarca esta situación como una consecuencia directa de los comentarios antisemitas documentados de West, destacando la acción decisiva del gobierno británico al bloquear su entrada. Su cobertura se centra en el proceso administrativo y las justificaciones oficiales, reflejando la postura de Reino Unido como el primer país europeo en tomar medidas concretas contra la gira del rapero.