El presidente francés, Emmanuel Macron, presionó tanto a Estados Unidos como a Irán para que extiendan su acuerdo de cese al fuego de dos semanas a Líbano, advirtiendo que excluir al país socava la durabilidad de cualquier acuerdo de paz regional.
Macron habló directamente con el presidente estadounidense, Donald Trump, y con el líder iraní, Massoud Pezeshkian, el miércoles, transmitiéndoles su postura de que la inclusión de Líbano representa un requisito fundamental para una diplomacia creíble.
Reiteré la necesidad de preservar la integridad territorial de Líbano y la determinación de Francia de apoyar los esfuerzos de las autoridades libanesas para mantener la soberanía del país e implementar el plan de desarme de Hezbolá
Emmanuel Macron, presidente de Francia — Al-Monitor
La intervención diplomática llega en un momento en que Israel lanzó sus ataques más intensos contra Líbano desde que estallaron los combates con Hezbolá en marzo, matando a más de 250 personas e hiriendo a más de 1.100 solo el miércoles. Según declaraciones militares, las fuerzas israelíes atacaron más de 100 ubicaciones en un lapso de 10 minutos.
Ha surgido una discrepancia fundamental sobre el estatus de Líbano en el cese al fuego entre EE.UU. e Irán. La oficina del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó su apoyo a la decisión de Trump de pausar los ataques contra Irán, pero enfatizó que el acuerdo no cubre a Líbano. El primer ministro de Pakistán, Shahbaz Sharif, quien actúa como mediador clave, contradijo esta postura al afirmar que la tregua incluye un cese al fuego inmediato en todas partes, incluyendo Beirut.
Al Jazeera enmarca a Macron como una voz diplomática constructiva que aboga por una paz regional integral, destacando sus llamados a incluir a Líbano y la cooperación de Irán en el estrecho de Ormuz. El medio presenta favorablemente los esfuerzos de mediación de Francia, al tiempo que resalta las contradicciones en las posiciones de EE.UU. e Israel sobre la exclusión de Líbano.
The Straits Times ofrece una cobertura equilibrada centrada en los aspectos procedimentales de la diplomacia y las discrepancias técnicas sobre el alcance del cese al fuego. Su enfoque enfatiza la complejidad de las negociaciones multilaterales y la perspectiva de Singapur como observador neutral de la competencia entre grandes potencias en conflictos regionales.
Reuters enmarca esto como un acto de equilibrio diplomático entre grandes potencias, destacando el papel de Macron como intermediario que busca ampliar los términos del cese al fuego, al tiempo que reconoce las acciones militares en curso de Israel. La cobertura refleja el enfoque no alineado de India ante los conflictos de Oriente Medio, presentando la historia como un desafío diplomático multilateral en lugar de tomar partido en la lucha de poder regional.
The New Arab enfatiza los bombardeos continuos de Israel a pesar de la tregua entre EE.UU. e Irán, enmarcando la historia en torno a la escalada militar israelí y las víctimas libanesas, en lugar de los esfuerzos diplomáticos. Esta perspectiva se alinea con las preocupaciones regionales de Arabia Saudita sobre las acciones israelíes que afectan a las poblaciones árabes, al tiempo que destaca la ineficacia de los acuerdos de las grandes potencias para proteger la estabilidad regional.
Politico enmarca la iniciativa de Macron como una expansión necesaria de los términos limitados del cese al fuego, posicionando la intervención diplomática europea como esencial para la estabilidad de Oriente Medio. Esto refleja el interés de Turquía en ver contenidos los conflictos regionales mediante la diplomacia multilateral, al tiempo que apoya el papel de Francia como contrapeso a los esfuerzos de paz liderados exclusivamente por EE.UU. en la región.
Según fuentes familiarizadas con la posición negociadora de Teherán, Irán ha comunicado a través de intermediarios que Líbano debe ser parte de cualquier cese al fuego integral con EE.UU. e Israel. La agencia de noticias iraní Tasnim informó que Irán está considerando retirarse del acuerdo de cese al fuego si Israel continúa violándolo mediante ataques contra Líbano.
Macron delineó condiciones más amplias para una paz sostenible más allá del cese al fuego inmediato. Especificó que cualquier acuerdo duradero debe abordar los programas nucleares y de misiles balísticos de Irán, las políticas regionales de Teherán y lo que describió como acciones iraníes que obstaculizan la navegación por el estrecho de Ormuz.
El presidente francés también mantuvo conversaciones separadas con el presidente libanés, Joseph Aoun, y con el primer ministro, Nawaf Salam, condenando lo que calificó como ataques indiscriminados de Israel. Advirtió que estos ataques amenazan directamente la sostenibilidad del marco más amplio del cese al fuego.
El compromiso diplomático de Francia va más allá de las partes directamente involucradas en el conflicto. Macron indicó que discutió estos temas con líderes de Catar, Emiratos Árabes Unidos e Irak, sugiriendo un enfoque regional coordinado para la crisis.
La implementación fragmentada del cese al fuego resalta la compleja red de relaciones en el conflicto de Oriente Medio. Aunque EE.UU. e Irán acordaron una pausa temporal en su confrontación directa, la exclusión de los conflictos por poder amenaza con socavar la efectividad y la longevidad del acuerdo.