Un masivo bombardeo de misiles iraníes golpeó ciudades del sur de Israel a principios del martes, hiriendo a más de 150 personas y marcando una escalada significativa en las tensiones regionales. El ataque coordinado se dirigió a las ciudades de Arad y Dimona, con once individuos sufriendo heridas graves que requirieron hospitalización inmediata.

Los ataques representan la acción militar más directa de Irán contra territorio israelí en meses, con misiles alcanzando áreas previamente consideradas fuera del alcance de armamento convencional iraní. Los servicios de emergencia reportaron que la mayoría de las heridas fueron causadas por metralla y escombros de misiles interceptados, aunque se confirmaron varios impactos directos en áreas residenciales.