Una mujer australiana ha sido condenada por vandalismo después de colocar ojos de gafas saltones en una escultura pública bajo la influencia de MDMA y alcohol, en un caso que ha generado debate sobre el arte, la propiedad pública y las travesuras inducidas por sustancias.

El incidente ocurrió cuando la mujer, cuya identidad no ha sido divulgada públicamente, se acercó a la escultura comúnmente conocida como 'Blue Blob' y adhirió los ojos de plástico de manualidades a su superficie. Los documentos judiciales revelaron que en el momento del vandalismo, había consumido tres litros de vodka y tomado MDMA, una sustancia controlada también conocida como éxtasis.