El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, declaró el martes que la campaña militar de su país contra Irán continuará, rechazando los acercamientos diplomáticos provenientes de Teherán mientras Israel mantiene su ofensiva en todo Oriente Medio.
La campaña no ha terminado. Seguiremos aplastando al régimen terrorista.
Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí — NDTV
La declaración televisada de Netanyahu se produjo horas después de que el presidente iraní, Masoud Pezeshkian, indicara que su país tenía la voluntad necesaria para poner fin a las hostilidades con Israel y Estados Unidos, al tiempo que buscaba garantías de que tales conflictos no se repetirían.
El líder israelí realizó sus declaraciones en vísperas de la Pascua judía, enmarcando las operaciones militares en curso como transformadoras para la dinámica de poder regional. Afirmó que Israel había emergido como una fuerza dominante en la región a pesar de los costos de la guerra sostenida.
Hemos permanecido firmes en nuestra misión y hemos cambiado el rostro de Oriente Medio.
Benjamin Netanyahu, primer ministro israelí — Straits Times
El conflicto se intensificó drásticamente cuando Netanyahu y el presidente estadounidense Donald Trump lanzaron ataques coordinados el 28 de febrero, resultando en la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Ali Khamenei, y desencadenando represalias en toda la región.
Según los relatos israelíes, la campaña militar ha apuntado a la infraestructura nuclear de Irán, sus capacidades de misiles y figuras clave de su liderazgo. Netanyahu afirmó que las fuerzas israelíes habían infligido lo que denominó "las diez plagas" a Irán y sus aliados regionales, en referencia a la festividad judía.
El costo humanitario ha sido severo. La Media Luna Roja iraní reportó más de 113.000 hogares y negocios dañados, además de 307 centros de salud y 760 escuelas afectadas. Organizaciones independientes estiman miles de víctimas civiles y militares, aunque Teherán no ha publicado cifras actualizadas desde principios de marzo.
Las víctimas en Líbano superan los 1.200 muertos, incluidos más de 100 niños, tras los bombardeos israelíes que han apuntado a posiciones e infraestructura de Hezbolá. Los recientes ataques a ambulancias y hospitales han elevado aún más la cifra de fallecidos.
El líder de la oposición, Yair Lapid, criticó la retórica de Netanyahu, sugiriendo que las afirmaciones del primer ministro sobre una transformación regional eran prematuras. La crítica refleja el creciente debate interno sobre la trayectoria y los objetivos de la guerra.
Netanyahu enfatizó que Irán había invertido casi un billón de dólares en esfuerzos por destruir a Israel, recursos que, según él, no lograron su propósito. Predijo que el régimen iraní colapsaría antes de lo esperado bajo la presión sostenida.