La policía española ha descubierto un túnel subterráneo tecnológicamente sofisticado utilizado para contrabandear toneladas de hachís desde Marruecos hasta el exclave norteafricano de Ceuta. La estructura, oculta bajo un almacén industrial, contaba con tres niveles, incluyendo un pozo de descenso, una cámara de almacenamiento intermedia y el túnel en sí, que se extendía directamente hasta Marruecos.
La operación permitió la incautación de 17 toneladas métricas de hachís, 1,4 millones de euros en efectivo y la detención de 27 personas, entre ellas dos presuntos líderes de la red. Uno de los líderes arrestados, con base en Marruecos, también está sospechoso de operar otro túnel de drogas que la policía desmanteló en Ceuta el año pasado.
La ingeniería del túnel impresionó a los investigadores. Con 19 metros de profundidad, 1,2 metros de altura y 80 centímetros de ancho, se asemejaba a una mina con vagonetas que se desplazaban sobre un complejo sistema ferroviario. Se instalaron grúas y poleas para levantar cargas pesadas, mientras que el nivel intermedio servía como área de preparación y almacenamiento de fardos de hachís.
un laberinto típico de una mina
Policía española — The New Arab
La estructura completa estaba protegida por sistemas de bombeo y insonorización para evitar su detección. La policía no puede determinar la longitud total del túnel porque algunas secciones permanecen inundadas, según Antonio Martínez, el oficial a cargo de la operación.
Sky News enmarca el descubrimiento como parte del papel de España como centro de tránsito de drogas, destacando la ingeniería sofisticada del túnel y el dominio de España en las incautaciones de hachís en la UE. El medio contextualiza el hallazgo dentro de los métodos poco convencionales de contrabando utilizados en todo el país.