Los precios del petróleo se desplomaron más de un 10% el viernes tras el anuncio de Irán de que el Estrecho de Ormuz permanecería abierto al transporte comercial durante la tregua vigente. El Brent cayó de más de 98 dólares a 88 dólares por barril, mientras que el West Texas Intermediate registró una caída del 12% hasta situarse en torno a los 82 dólares por barril.

El movimiento drástico en los precios siguió a una declaración del ministro de Exteriores iraní, Abbas Araghchi, en la que afirmaba que la estratégica vía fluvial era totalmente accesible para los buques mercantes. El Estrecho de Ormuz, que conecta el Golfo Pérsico con el Mar Arábigo, suele gestionar una quinta parte de los envíos globales de petróleo y gas natural licuado.

Se declara completamente abierto el paso para todos los buques comerciales a través del Estrecho de Ormuz durante el período restante de la tregua.

Abbas Araghchi, ministro de Exteriores de Irán

Los mercados bursátiles globales se dispararon con el anuncio. El S&P 500 y el Nasdaq alcanzaron nuevos máximos históricos, con ganancias superiores al 1% en las primeras operaciones, mientras que el Dow Jones Industrial Average subió un 1,7%. Los mercados europeos registraron avances aún más fuertes, con el CAC 40 y el DAX subiendo más del 2%.

El estrecho ha estado efectivamente cerrado desde los ataques militares de EE.UU. e Israel contra Irán a finales de febrero. El tráfico de petroleros se había reducido a la mínima expresión, creando graves restricciones de suministro que llevaron los precios del petróleo de menos de 70 dólares por barril antes del conflicto a máximos superiores a 119 dólares en marzo.

◈ Cómo el mundo ve esta noticia4 perspectivas
Opiniones divididas2 Analítico1 Crítico1 Favorable
🇬🇧United Kingdom
BBC
Analítico

La BBC enmarca esta noticia como un relato impulsado por el mercado, centrado en los movimientos de precios y los procesos de verificación, destacando las preocupaciones sobre la seguridad marítima y la supervisión internacional. Su cobertura refleja el papel de Reino Unido como un importante centro financiero y nación marítima con intereses en la seguridad del transporte global.