Stefano Gabbana renunció a su cargo como presidente de Dolce & Gabbana el 1 de enero, poniendo fin a su liderazgo ejecutivo en la casa de moda de lujo que cofundó hace casi cuatro décadas, mientras la compañía enfrenta una deuda de aproximadamente €450 millones.
Alfonso Dolce, hermano del cofundador Domenico Dolce y director ejecutivo de la empresa, asumió el cargo de presidente. La transición se produjo de manera discreta en diciembre, cuando Gabbana presentó su renuncia, según documentos corporativos italianos que salieron a la luz esta semana.
El diseñador de 63 años mantiene su puesto como director creativo junto a Domenico Dolce, preservando la sociedad artística que ha definido a la marca desde 1985. Su colaboración sobrevivió al fin de su relación romántica a principios de los 2000 y a numerosas polémicas que amenazaron con hundir a la compañía.
No es ningún secreto que la marca está en una deuda significativa. La marca es de propiedad privada, y Stefano Gabbana posee una participación importante, el 40%, al igual que Domenico Mario Assunto Dolce. Aún no está claro qué sucederá con eso.
Priya Raj, experta en moda — BBC
El cambio de liderazgo llega en un momento en que Dolce & Gabbana enfrenta una presión financiera creciente debido a la desaceleración en las ventas de lujo, especialmente en China, y a las negociaciones en curso con acreedores. Informes en marzo indicaron que la compañía había nombrado asesores financieros para reestructurar su carga de deuda.
La BBC enmarca esta noticia como un relato empresarial directo, destacando la crisis de deuda y los desafíos del mercado que enfrentan las marcas de lujo. Su cobertura se centra en los aspectos financieros y el análisis experto, más que en las implicaciones culturales o industriales, reflejando el enfoque práctico de Reino Unido hacia la cobertura de negocios de lujo europeos.