Un terremoto de magnitud 7.4 sacudió el mar de Molucas Septentrional, frente a la costa de Indonesia, en la madrugada del jueves, lo que provocó alertas de tsunami en toda la región. Las autoridades advirtieron sobre posibles olas peligrosas que podrían alcanzar zonas costeras dentro de un radio de 1,000 kilómetros del epicentro.
El Servicio Geológico de Estados Unidos registró el sismo a las 6:48 AM hora local, a una profundidad de 35 kilómetros, con su epicentro ubicado aproximadamente a 127 kilómetros al oeste-noroeste de Ternate, una ciudad con más de 205,000 habitantes en la provincia de Molucas Septentrionales, Indonesia. Las primeras lecturas habían estimado la magnitud del terremoto en 7.8 antes de ser revisadas a la baja.
El Centro de Alertas de Tsunami del Pacífico, con sede en Hawái, emitió alertas para Indonesia, Filipinas y Malasia, pronosticando olas de tsunami de entre 0.3 y un metro por encima de los niveles de marea en algunas costas indonesias. El sistema de alerta indicó que otras zonas, como Japón, Guam, Papúa Nueva Guinea y Taiwán, podrían experimentar olas más pequeñas, de menos de 30 centímetros por encima de los niveles normales de marea.
En Manado, capital de la provincia de Sulawesi Septentrional, los residentes sintieron fuertes temblores que duraron un tiempo prolongado. Un periodista de AFP en la ciudad describió cómo fue despertado por los movimientos telúricos mientras la gente salía corriendo de sus casas en busca de seguridad.
Me desperté inmediatamente y salí de mi casa. La gente [se] lanzó afuera de inmediato. Hay una escuela y los alumnos salieron corriendo.
Periodista de AFP en Manado — AFP
El periodista señaló que, aunque los temblores persistieron por un tiempo "bastante largo", no se observó daño significativo de inmediato en la zona. Las autoridades indonesias reportaron al menos una réplica de magnitud 5.5 en Bitung, provincia de Sulawesi Septentrional, tras el evento principal.
La Agencia Meteorológica de Japón emitió un pronóstico de tsunami para la costa del Pacífico del país, advirtiendo sobre cambios leves en el nivel del mar, pero indicando que no se esperaba ningún daño. La Oficina de Meteorología de Australia confirmó que no había amenaza de tsunami para los territorios australianos.
La ubicación de Indonesia en el Cinturón de Fuego del Pacífico la convierte en una de las regiones sísmicamente más activas del mundo. El archipiélago se encuentra en la intersección de varias placas tectónicas importantes, lo que resulta en frecuentes terremotos y erupciones volcánicas en sus más de 17,000 islas.
El país ha experimentado eventos sísmicos devastadores en las últimas décadas. Un terremoto de magnitud 5.6 en 2022 dejó al menos 602 muertos en la ciudad de Cianjur, en Java Occidental, mientras que un sismo y tsunami en Sulawesi en 2018 cobró más de 4,300 vidas. El tsunami del océano Índico en 2004, desencadenado por un terremoto masivo, dejó más de 230,000 muertos en una docena de países, con la provincia de Aceh en Indonesia sufriendo las mayores pérdidas humanas.
Los sistemas de monitoreo regionales continúan rastreando posibles réplicas y actividad de olas, mientras las comunidades costeras en las zonas afectadas permanecen en alerta. La magnitud de los daños del terremoto del jueves y las olas de tsunami asociadas aún se encuentra en evaluación a medida que la luz del día revela las condiciones en la región afectada.
Al Jazeera ofrece un informe directo sobre los detalles técnicos del terremoto y las alertas de tsunami. El medio se centra en las mediciones oficiales y las evaluaciones del impacto regional sin incluir comentarios editoriales.
The Guardian destaca testimonios de testigos y contextualiza el evento dentro de la historia sísmica de Indonesia. La cobertura incluye información geográfica detallada y citas de residentes afectados.
NDTV se enfoca en la evaluación de la amenaza inmediata y las advertencias oficiales de los organismos de monitoreo. La cobertura enfatiza los aspectos técnicos del terremoto y la evaluación del riesgo de tsunami.
Japan Times destaca las implicaciones regionales y la respuesta de Japón a su propio pronóstico de tsunami. El medio proporciona predicciones específicas de altura de olas y enfatiza la amenaza limitada para los territorios japoneses.