Las autoridades francesas han detenido a tres personas en conexión con un intento frustrado de ataque con bomba dirigido a la sede de Bank of America en París, lo que marca el último de una serie de incidentes terroristas sospechosos en Europa.

El incidente ocurrió alrededor de las 3:30 a.m. hora local del sábado en el octavo distrito de París, a pocas calles de los famosos Campos Elíseos. Agentes policiales avistaron a dos hombres cerca del edificio del banco, donde uno de los sospechosos colocó un artefacto que contenía cinco litros de combustible líquido y un sistema de ignición cerca del inmueble antes de ser detenido en el lugar.

El primer sospechoso, identificado como menor de edad, estaba acompañado por un segundo individuo que parecía estar documentando el incidente con un teléfono móvil. Este cómplice huyó al llegar la policía, pero fue uno de los dos sospechosos adicionales detenidos el domingo, a medida que la investigación se expandía.

"Los servicios iraníes probablemente lleven a cabo acciones a través de intermediarios"

El análisis forense reveló que el artefacto contenía aproximadamente 650 gramos de pólvora explosiva junto con los componentes de combustible e ignición. El objeto ha sido trasladado a un laboratorio especializado para un examen exhaustivo.

En este tipo de conflicto, hay varios servicios iraníes que probablemente lleven a cabo acciones como estas a través de intermediarios. Hay una sospecha significativa, pero corresponde a la investigación determinarlo.

Laurent Nuñez, Ministro del Interior — BBC

El ministro del Interior, Laurent Nuñez, sugirió que el ataque podría estar vinculado a las tensiones actuales entre Estados Unidos, Israel e Irán. Indicó que ataques similares han sido frustrados en otros países europeos, como Países Bajos, Reino Unido y Noruega, lo que ha llevado a un aumento de las medidas de seguridad en todo el continente.

Según fuentes policiales, el primer sospechoso detenido habría sido reclutado a través de la plataforma de redes sociales Snapchat y se le ofreció 600 euros para llevar a cabo el atentado. Este detalle resalta los métodos en evolución utilizados para reclutar a personas en actividades terroristas a través de plataformas digitales.

La fiscalía nacional antiterrorista de Francia ha asumido el control de la investigación, evaluando cargos como intento de causar daños mediante incendio o medios peligrosos en conexión con actividades terroristas, y participación en una conspiración criminal terrorista. Según la ley francesa, los sospechosos de terrorismo pueden ser detenidos hasta 96 horas, con posibles extensiones ordenadas por un tribunal.

La investigación involucra a múltiples agencias, incluyendo la policía judicial de París y el servicio de inteligencia interior de Francia, la Dirección General de Seguridad Interior. Las autoridades francesas han intensificado la seguridad en torno a instituciones y sitios vinculados a intereses estadounidenses y comunidades judías tras los recientes escalamientos en los conflictos de Oriente Medio.