Los astrónomos han desvelado nuevas y convincentes evidencias sobre los orígenes del cometa interestelar 3I/ATLAS, sugiriendo que este misterioso visitante pudo haberse formado alrededor de una antigua estrella pobre en metales ubicada en las regiones exteriores de nuestra galaxia de la Vía Láctea. Este descubrimiento proporciona información sin precedentes sobre los procesos de formación temprana de cuerpos celestes en el pasado distante de nuestra galaxia.