El Departamento de Justicia de Estados Unidos ha iniciado procedimientos antimonopolio contra NewYork-Presbyterian Hospital, uno de los sistemas hospitalarios más grandes del país, alegando que la institución ha aprovechado su posición dominante en el mercado para asegurar arreglos contractuales anticompetitivos con proveedores de seguros.
La demanda, presentada en corte federal, representa el enfoque continuo de la administración Biden en la consolidación del mercado de salud y su impacto en los costos para los consumidores. Los fiscales federales argumentan que NewYork-Presbyterian ha utilizado su importante presencia en el mercado en el área metropolitana de Nueva York para negociar contratos que inflan artificialmente las primas de seguros de salud para pacientes y empleadores.
Según la demanda, las prácticas contractuales del sistema hospitalario han creado barreras para proveedores de salud competidores mientras simultáneamente aumentan los costos de seguros en toda la región. El DOJ sostiene que estos arreglos violan las leyes federales antimonopolio al restringir la competencia en los mercados de salud.
NewYork-Presbyterian opera múltiples instalaciones en Manhattan, Brooklyn, Queens y el condado de Westchester, funcionando como un importante centro médico académico afiliado tanto a Columbia University como a Weill Cornell Medicine. El extenso sistema de la red incluye centros de atención especializada y prácticas de atención primaria en toda el área metropolitana.
El caso refleja preocupaciones más amplias sobre la concentración del mercado de salud en todo el país, ya que la consolidación hospitalaria se ha acelerado durante la última década. Las agencias de aplicación de leyes antimonopolio han escrutinizado cada vez más las fusiones hospitalarias y las prácticas comerciales, argumentando que la reducción de competencia conduce a precios más altos sin mejoras correspondientes en la calidad de la atención.