La administración Trump ha desvelado planes para un complejo masivo de centro de datos de 10 gigavatios en una antigua instalación de enriquecimiento de uranio en Ohio, marcando una de las inversiones en infraestructura más significativas en la historia reciente de la región. El proyecto, desarrollado en asociación con SoftBank, transformará el sitio de la Portsmouth Gaseous Diffusion Plant en un centro de computación de inteligencia artificial de última generación.