Un juez federal estadounidense ha desestimado la demanda de X Corp contra varios grandes anunciantes, asestando un golpe significativo a la estrategia legal de la empresa de redes sociales para combatir lo que caracterizó como un boicot organizado a su plataforma.
La jueza del Distrito de Estados Unidos Jane Boyle dictaminó que X no había demostrado daño concreto bajo las leyes antimonopolio federales, rechazando efectivamente las afirmaciones de la empresa de que los retiros de publicidad coordinados constituían manipulación ilegal del mercado. La decisión marca un momento crucial en las tensiones continuas entre X y la industria publicitaria desde la adquisición de Musk de la plataforma anteriormente conocida como Twitter.
La demanda, presentada a principios de este año, se dirigió contra empresas que habían retirado gasto publicitario de X tras varios cambios políticos controvertidos y decisiones de moderación de contenido bajo el liderazgo de Musk. X argumentó que estas acciones coordinadas constituían una conspiración ilegal para restringir la competencia en el mercado de publicidad en redes sociales.
El dictamen de la Jueza Boyle se centró en el requisito fundamental de que los demandantes en casos antimonopolio deben probar daño económico real resultante del presunto comportamiento anticompetitivo. El tribunal encontró que el equipo legal de X no había presentado evidencia suficiente para establecer este elemento crucial de su caso.
La desestimación llega en un momento desafiante para X, que ha enfrentado presiones de ingresos continuas mientras numerosas marcas de alto perfil han reducido o eliminado su presencia publicitaria en la plataforma. Los analistas de la industria han señalado que los boicots publicitarios, aunque comercialmente dañinos, típicamente se encuentran dentro de los derechos de las empresas de tomar decisiones comerciales independientes sobre dónde asignar presupuestos de marketing.