El primer ministro húngaro Viktor Orbán convocó una reunión de emergencia del consejo de defensa tras descubrirse explosivos cerca de un gasoducto que transporta gas ruso hacia Hungría, solo una semana antes de las elecciones parlamentarias en las que su partido lidera las encuestas con un margen ajustado.

El presidente serbio Aleksandar Vučić informó a Orbán que se encontraron dos mochilas con explosivos y detonadores cerca de la extensión del gasoducto TurkStream en el norte de Serbia, a unos 20 kilómetros de la frontera con Hungría. El hallazgo ocurrió en la aldea de Tresnjevac, en el distrito de Kanjiža.

Nuestras unidades encontraron un explosivo de poder devastador

Aleksandar Vučić, presidente de Serbia — BBC

El líder de la oposición, Péter Magyar, acusó de inmediato a Orbán de orquestar una operación escenificada para mejorar sus perspectivas electorales. Magyar afirmó que su partido había recibido advertencias previas sobre un posible incidente en el gasoducto serbio alrededor de Semana Santa.

Varias personas han indicado públicamente que algo 'accidentalmente' ocurrirá en el gasoducto de gas en Serbia en Semana Santa, una semana antes de las elecciones húngaras. Y así sucedió

Péter Magyar, líder de la oposición — Sky News

El momento del hallazgo ha generado un intenso escrutinio. Expertos en seguridad húngaros habían advertido previamente sobre posibles operaciones de bandera falsa diseñadas para generar simpatía hacia el partido Fidesz de Orbán o justificar la declaración de un estado de emergencia que pudiera posponer la votación.

Orbán caracterizó el incidente como un acto de sabotaje y sugirió la posible participación de Ucrania sin acusar directamente. Su ministro de Asuntos Exteriores, Péter Szijjártó, lo calificó como un intento de ataque terrorista que encaja con el patrón de Ucrania de interrumpir el suministro de energía rusa a Europa.

El Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania rechazó enérgicamente las acusaciones. El portavoz Heorhii Tykhyi desestimó las afirmaciones como una probable interferencia rusa en las elecciones húngaras.

Ucrania no tiene nada que ver con esto. Lo más probable es que [fuera] una operación de bandera falsa rusa como parte de la fuerte interferencia de Moscú en las elecciones húngaras

Heorhii Tykhyi, portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania — Sky News

El gasoducto TurkStream suministra entre cinco y ocho mil millones de metros cúbicos de gas ruso anualmente a Hungría y Eslovaquia. Vučić advirtió que millones podrían haber perdido el suministro de gas si los explosivos hubieran detonado.

Orbán ha convertido la oposición a Ucrania en un eje central de su campaña, diciendo a sus seguidores que los bajos precios de la energía en Hungría dependen del combustible ruso barato. Afirma que existe un eje Kyiv-Bruselas-Berlín que busca instalar a Magyar como un primer ministro títere que arrastraría a Hungría a la guerra contra Rusia.