Un satélite chino ha demostrado exitosamente la capacidad de perturbar las comunicaciones de Starlink utilizando un sistema láser de baja potencia desde la órbita geoestacionaria, según reportes recientes de agencias de monitoreo espacial. El incidente marca un desarrollo significativo en la competencia continua por el control de la infraestructura de comunicaciones orbital.
El orbitador chino, operando a aproximadamente 36,000 kilómetros sobre la superficie terrestre, empleó un láser de 2 vatios para interferir con las operaciones de satélites Starlink. Aunque los detalles siguen siendo limitados, la demostración parece validar las preocupaciones sobre la vulnerabilidad de las constelaciones de satélites comerciales frente a armas de energía dirigida.