La tripulación del Artemis II de la NASA abandonó con éxito la órbita terrestre el jueves tras ejecutar un encendido crítico del motor de seis minutos que impulsó su cápsula Orion hacia la Luna a 24.500 mph —la velocidad necesaria para escapar de la atracción gravitacional de la Tierra.
La maniobra de inyección translunar se produjo más de 25 horas después del lanzamiento del cohete Space Launch System desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, marcando la fase más crucial de la primera misión lunar tripulada de la humanidad en más de medio siglo.
La tripulación de cuatro personas, liderada por el comandante Reid Wiseman, monitoreó el encendido del motor mientras la Orion atravesaba el punto más bajo de su órbita altamente elíptica. La maniobra añadió 867 mph a su ya considerable velocidad orbital, comprometiéndolos a una trayectoria de retorno libre que los llevará alrededor de la cara oculta de la Luna sin necesidad de encendidos adicionales de cohetes.
Y Houston, (aquí) Integrity. Solo quería compartir un poco del sentimiento que sentimos aquí arriba mientras dábamos la vuelta al planeta y volábamos a tan solo cien millas náuticas por encima de él
Jeremy Hansen, Astronauta — La Tercera
El astronauta canadiense Jeremy Hansen se comunicó con el control de la misión tras completar el encendido, expresando las emociones de la tripulación mientras orbitaban a solo 100 millas náuticas sobre la Tierra antes de iniciar su viaje lunar.
El País enmarca este momento como un hito triunfal, destacando el éxito en la fase más crítica de la misión. El medio resalta el logro técnico y la importancia histórica del regreso de la humanidad a la exploración lunar.