Un jurado federal en San Francisco ha determinado que Elon Musk engañó a los inversores de Twitter durante su adquisición de la plataforma de redes sociales en 2022, marcando un hito legal significativo en el escrutinio continuo de las prácticas comerciales del multimillonario.

El veredicto del jurado se centra en declaraciones realizadas por Musk durante el proceso de adquisición ampliamente publicitado que finalmente resultó en su adquisición de Twitter por $44 mil millones, que posteriormente rebautizó como X. El caso fue presentado por un grupo de accionistas de Twitter que alegaron que las comunicaciones públicas de Musk contenían tergiversaciones materiales que afectaron sus decisiones de inversión.