Los responsables de la política de la Reserva Federal están enfrentando un panorama económico dramáticamente alterado, ya que los precios del petróleo en aumento reformulan las expectativas del mercado sobre la política monetaria hasta 2026. La última decisión del banco central de mantener las tasas de interés actuales refleja una incertidumbre creciente sobre las trayectorias de inflación en medio de tensiones geopolíticas escaladas en Oriente Medio.